Luis Gómez
El artículo, editado en la Revista de
Historia Militar N º 2 de 1958 (págs. 119 – 141) relata el periplo y vicisitudes
de la expedición.
Lo más interesante del artículo es,
sin lugar a dudas, las matizaciones que otro militar realiza sobre las
operaciones y trabajos llevados a cabo por el general tosiriano.
Al final, en las consideraciones, José
Yaque expone: “El General Gómez, al
regresar al punto de partida, llevaba bajo su mando la fuerza de la 1.”
División (1.953 infantes, 293 caballos y las
dos
consabidas piececitas de Montaña), y la 2.” División, con 1.200 infantes y 340
caballos.
EI
tiempo empleado en esta notable Expedición fue de cinco meses y veinticuatro
días, recorriendo 4.597 kilómetros por toda clase de caminos. La opinión
pública, al enjuiciar entonces esta operación bélica, lo hizo en diversos
sentidos, desde el más favorable al más adverso. Unos la aplaudieron sin
reservas, los más la censuraron con enojo; pero
es menester reconocer por toda la capacidad de mando que supone conducir a
través de toda la Península una masa de hombres, no muy duchos en asuntos
guerreros. Ello acredita en el jefe gran mérito como psicólogo y un valor a
prueba, al llevar durante medio año la lucha a muchas provincias, tomando por
la fuerza varias capitales de la nación y paseando su osadía por tantos pueblos
apenas conocidos en el área nacional.(La negrita es nuestra)
Algunos
consideran que Gómez fue un rebelde al mando supremo, que se desentendió de las
órdenes que le dieron, obrando por su cuenta y riesgo y causando con su
proceder un grave perjuicio a la causa de Don Carlos.
En
el campo constitucional del país, las rivalidades políticas y profesionales de
los jefes, que francamente se alegraban de los fracasos y derrotas de sus colegas,
hicieron grave daño al régimen isabelino, sobre todo en cuanto dilataron su
triunfo”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario