Luis Gómez
Villamartín es una localidad de
la provincia de Cádiz que en la actualidad cuenta con una población de unos
doce mil habitantes. Situada al noreste de la capital de la misma, está muy
cerca de las localidades de Utrera y Ronda.
El trabajo relata los pormenores
de la expedición de Gómez por esas tierras, incluyendo, como suele ser el caso
en estos trabajos, interesantes noticias y relatos de personajes locales
encontrados en archivos municipales.
El paso de Gómez por las
localidades gaditanas y su llegada a la sombra de Gibraltar. La persecución de
la columna por las tropas de Narváez y el encontronazo en Majaceite, donde
Narváez y los liberales venden en la prensa liberal un triunfo rotundo de sus
tropas frente a las carlistas, cuando a decir de los testigos e historiadores,
no fue tal.
Según se dedujo de la acción en cuestión,
las tropas carlistas, conocedoras de su situación y acoso por los liberales,
ordenan la retirada escalonada y ocupando los altos de las montañas, de tal
manera que no se retire una sección hasta que la otra no haya ocupado la
posición y pueda defender la retirada de la siguiente.
Esto aseguraba el traslado de los
bagajes y hospital, y la mayoría de la tropa.
En plena noche, y sin caminos,
algunos soldados carlistas extraviados caen en manos de lso cristinos. Cuando
amanece. Gómez y su expedición ya no está al alcance de Narváez. Pero lejos de
asimilar el fracaso, vende en la prensa que ha infringido un duro golpe a los
carlistas con numerosos soldados presos en combate.
Esa prensa liberal necesitaba de
este refuerzo panfletístico para poder resistir y no ver resquebrajar la dura
represión en la que vivían los que en los municipios andaluces vivían los no
liberales.
El estudio de Romero indica en
sus páginas algo que ya hemos constatado en numerosos trabajos de cronistas y
artículos diversos. Gómez no era para nada cruel o vesánico en el trato con los
liberales que se encontraba. Si así lo hiciera, la fama le prevalecería y no
hubiese encontrado acomodo en ningún sitio por los partidarios de su causa.
Este pasaje sobre su estancia en Villamartín es así de elocuente:
“Lo más escandaloso de la jornada
fue un oscuro asunto del que luego se mandó abrir investigación: según una
denuncia presentada al Gobierno Político, un vecino de Villamartín se presentó
a Gómez y dio parte "señalándole las casas de algunos Nacionales y
Patriotas para incitar su venganza". El rebelde, más caballero que el
delator, reprobó su acción y no tomó represalias contra los liberales
descubiertos, y parece que todo esto sucedió en presencia de los guías
facilitados por el Ayuntamiento a la facción”