miércoles, 13 de mayo de 2015

Apresamiento de una partida de bandoleros en Jamilena.


"Vista de Jamilena desde la sierra. Al fondo la Peña de Martos y vista de la Campiña Los cerros de alrededor siempre fueron un buen refugio para los ladrones y salteadores de caminos"

Luis Gómez

Escribíamos en este blog una entrada sobre la aprehensión del famoso forajido “Antonio el de Martos” en Rute. La noticia nos llevaba a lo peligroso que era en el siglo XIX transitar por los caminos, pues numerosos partidas de bandoleros pululaban por las sierras y cortijos de la comarca, los cuales, aprovechándose de una Justicia y fuerzas de seguridad incipientes, asolaban y atemorizaban el agro de la Campiña jaenera.

Algunas veces, cuando la Guardia Civil detenía a algunos de estos salteadores, en vez de ejecutarlos o ponerlos a buen recaudo, se les ofrecía la posibilidad de redimir sus cuentas para con la Justicia de una manera provechosa. Se les permitía trabajar para los cuerpos y fuerzas de seguridad de la época pasando de ser forajidos  o salteadores de caminos a vigilantes de los mismos. Su amplio conocimiento de las sierras, los escondites y la complicidad popular, les hacía unos agentes auxiliares de extraordinario valor. Ese es el caso de los Botija o del propio José María “El Tempranillo”.

Reproducimos pues esta curiosa notica sobre el apresamiento, en la vecina localidad de Jamilena, de una partida de forajidos, algunos de los cuales, según se indica, eran oriundos de la misma. El suceso fue posible gracias a la colaboración de los Botija, hermanos de Torredelcampo y que antaño formaban parte de la famosa banda de los “Botija”. Dice así la noticia:  

—CAPTURA DE BANDIDOS. De Martos escriben al Eco con fecha del 9 de febrero de 1846

En la tarde de ayer han sido aprehendidos en la población de Jamilena, distante media legua de esta villa y pertenecientes á su distrito judicial, los bandidos Antonio Bumaño (sic) Pulido y Manuel Caballera Soto, de este domicilio y Miguel Círico Fernández de Algarrobo, muy conocidos por sus crímenes, por los que eran temidos en los pueblos de esta circunferencia, pudiendo citarse mas de una familia que por sus maldades quedó en orfandad, y no pocas á que privaron de los medios de subsistencia. Su captura, que es del mayor interés y garantiza la seguridad de estos vecinos, se ha debido á los hermanos Miguel y Manuel López, vecinos de Torrecampo conocidos por los Botijas, y antiguos jefes de la partida de seguridad, auxiliados por la guardia civil; y nos consta que ha sido consecuencia de un espionaje y persecución activa combinada por las autoridades de provincia con el juez y alcaldes de esta población, quienes desde mucho tiempo hace ha venido preparando la combinación que tan buenas resultados ha dado. Es de esperar que Continúen con igual celo y actividad en la destrucción de cuantos criminales puedan abrigarse en estas inmediaciones

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