lunes, 8 de junio de 2009

UN PASQUÍN DEL SIGLO XVIII... ¿ACASO UNA SOCIEDAD SECRETA EN TORREDONJIMENO?

Torre Campanario de la iglesia parroquial de Santa María, Torredonjimeno.

Hace ya algunos años, se publicó en la Revista Cultural de Torredonjimeno "Órdago", la transcripción del pasquín que se colocó en la puerta de Santa María allá por el año 1798.

El asunto es como sigue:

El Maestro [de albañil] cordobés José Bonilla, se hallaba por aquellos años en la villa tosiriana realizando unas mejoras en la Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Concepción. Aquellas obras no debieron despertar mucha simpatía por algunos paisanos de la localidad, que vieron en las idas y venidas de los trabajadores que dirigía José Bonilla, más que una reforma, un ultraje y una profanación a las tumbas de sus antepasados, pues suponían que iban a cegar la puerta principal que tradicionalmente daba acceso al templo.

Así las cosas, un buen día, apareció un pasquín colocado en la puerta de Santa María para que fuese visto por obreros y gente común. El escrito fue llevado de forma inmediata a las autoridades para que levantasen acta y se realizasen las pertinentes investigaciones. El texto en cuestión era una amenaza en toda regla y decía así:




Detalle de la gárgola con cabeza leonina que se encuentra situada bajo el tejado del campanario, a cuyos pies se abre la puerta principal en cuestión.

"EL MAESTRO QVE FVERE OSADO A TAPIAR LA PVERTA O HAZER TAVIQUE GVARDESE PVES AVN QVE MAS ANGELES DE GVARDA TENGA VENDRA A PERER [quiso decir "perecer", N.A.] A MANOS DE LOS MAS SANGRIENTOS LEONES PVES ASI PVEDEN CONTEMPLAR LOS ANIMOS DE LOS MAS NATVRALES DE ESTE PVEBLO, Y ASI AVNQVE TODO SE LO LLEVEN LOS DEMONIS ESPERINETARAN EL ESTRAGO MAYOR QVE SE HAIA VISTO, SE LES AVISA PARA QVE NO ALEGVEN INORANZIA"




El caso no llegaría a mayores, y según consta en las actas municipales el asunto fue sobreseído por falta de pruebas, digamos más bien por no encontrar a los autores.



Pero lo que sÍ se puede contemplar a día de hoy en Santa María son los "Sangrientos Leones" que amenazaban al Maestro Cordobés.



Si miramos hacia arriba, en lo alto del campanario de nuestra Iglesia, podemos ver la cara de un León en el voladizo del campanario. Una gárgola, sería más adecuado decir, la cual vigila la puerta de entrada de la iglesia así como a los devotos católicos tosirianos que penetran en este templo mariano por excelencia.


Luis Gómez López

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